“El Cochi”, el narco de El Infierno, deplora la violencia

12 Abr

Joaquín Cosío

El matón apunta con su pistola a la sien de su amigo de la infancia y con su vozarrón suena más amenazante: “¡Ya no soy el Gordo Mata, mi Benny; ahora soy el Cochiloco!” Parece complacido con el estupor del Bennyy, mientras lo abraza, expresa socarronamente: ¡Usted me puede decir como quiera!

Por escenas como ésta Joaquín Cosío, surgido de las tablas teatrales de Ciudad Juárez, poeta y comunicólogo, ha ganado tal reconocimiento –como él mismo relata– que la gente se emociona cuando lo encuentra en la calle.

Se han creado páginas en Facebook de 15 mil seguidores, ya cerradasmisteriosamente –dice él–, o han aparecido videos en Youtube, como el titulado “El Cochiloco: el ídolo de México”. Este humanizado sicario que apapacha a sus hijos y no perdona vidas en la cinta El Infierno no es el único malo atípico que ha encarnado en el cine, pero sí el que más lo ha sorprendido por la fama. Y se lo explica así: “el grado de desamparo en el que está México es tal, por las mentiras de los políticos, que un asesino a sangre fría (el Cochiloco) logra el cariño de la gente, porque su único mérito es ser leal y hablar con la verdad”.

Ésa es ficción al fin. Lo que se vive en Ciudad Juárez no: es una verdadera guerra que a este juarense por adopción lo hace sentirseabsolutamente pesimista. Deplora:el programa Todos por Juárez ha sido un gran simulacro, que es lo que ha caracterizado al gobierno federal y a quien lo preside: la generación de grandes espectáculos para intentar aparentar que se está resolviendo un problema, pero nada se ha resuelto.

Se pregunta: ¿En qué mundo vive el Presidente de México? Tendría que atreverse a ir a Ciudad Juárez y caminar por sus calles. No sé dónde está. O sea, el señor que nos gobierna tendría que regresar a México, no sé en qué lugar se encuentre tan extraño y singular. Padece el mismo síndrome de Fox.

De rostro curtido como el de un ranchero, atribuye a su fisonomía que lo identifiquen más por sus papeles de malo: Mascarita en Matando Cabos y el general Medrano en James Bond. En 1969 su familia dejó Nayarit y se instaló en Juárez atraída por una ciudad que era pujante –él tenía siete años– y su padre cruzaba todos los días la frontera con Estados Unidos para trabajar de obrero en una planta de pantalones Levi’s en El Paso, Texas.

Cuando estudiaba la preparatoria, en la década de los 80, dio sus primeros pasos en la actuación. Tiempo después entró a un taller de literatura y junto con poetas reconocidos con premios nacionales, como los hermanos Jorge Humberto y Miguel Ángel Chávez y la actriz Perla de la Rosa, ganadora de un Ariel, impulsó un vigoroso movimiento cultural en Ciudad Juárez.

Sólo que hace 13 años su ciudad empezó a descomponerse. Relata que “un día aparecieron mensajes intimidatorios que decían: para los que no nos quieren creer ya llegamos; luego los policías eran acribillados y siguió una lucha avivada con el anuncio del gobierno federal de generar una guerra contra el narcotráfico de la que, dice, los políticos deberían sentirse avergonzados.

La sociedad juarense está fragmentada, poco cohesionada yseguramente es algo que está pagando. El ciudadano común hace poco –pondera– porque tiene miedo, está maniatado ante el grado de terror que se vive y porque a quien protesta lo matan como a Marisela Escobedo. Está convencido de que el arte puede ser bálsamo momentáneo para las heridas de la juventud de su estado, pero la prioridad es dar empleo a los jóvenes. Muchos están en el abandono y en la miseria, aunque no descarta que en el narcotráfico haya jóvenes pudientes atraídos por las emociones.

Concibe la exaltación oficial de las muertes ocurridas en este gobierno como un argumento sanguinario, porque nada justifica una muerte, y deplora cuando el Presidente convoca con un discurso de doble moral a no hablar mal de México.

Por más que se quiera ocultar la realidad, dice que él se entera de lasejecuciones cometidas en su ciudad en los noticieros de los países a los que viaja para grabar películas o series televisivas. Como Colombia, donde en una fila de 30 pasajeros sólo a él le revisaron sus maletas. Digo: ¿por qué me revisan a mí? Pues por la cara que tengo.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: